Un gato, al final resultó ser una gata.
En vez de Edgar, se llamará Edward. Tiene las patas amorfas, recorre y es intrusa y la patuda ya se metió a las piezas, a mi computador, el sofá y a la cama. Comió harto y bebió agua y durmió siesta conmigo.
Un gato, al final resultó ser una gata.
En vez de Edgar, se llamará Edward. Tiene las patas amorfas, recorre y es intrusa y la patuda ya se metió a las piezas, a mi computador, el sofá y a la cama. Comió harto y bebió agua y durmió siesta conmigo.
Es algo así como mi hijo, je je je.
Le enseñaré a tocar la guitarra y a desarrollar en PHP.

Mi futuro hijo